
Claudia Patricia Gomez Sepulveda
Benito Salomon Àlverez
Juan Ramses Romero Gastellum
Informe sobre sexualidad, sensualidad y sexo
- Función sexual = Sexo + Sexualidad
- No se nace, se hace
- Despertando el deseo
- El imperio de los sentidos
- El yin-yan de la sensualidad
- Sadomasoquismo: profunda alteración psicosexual
- Fetichismo
- Sexo
- Sexualidad
Técnicamente, el acto de que una mujer use su boca o lengua sobre el pene de un hombre se le conoce como \"felación\". El hecho de que un hombre use su boca o lengua sobre la vulva de una mujer se le conoce como \"cunnilingus\"
Función sexual = Sexo + Sexualidad:
El sexo despierta, probablemente, más interés y, al mismo tiempo, más confusión que cualquier otro aspecto de la vida humana.
Concepto de sexo: A nivel puramente biológico, el sexo es un mecanismo mediante el cual los humanos, al igual que cualquier otra especie animal y vegetal evolucionada, se reproducen. El proceso consiste en llevar una célula reproductiva masculina (espermatozoide) hacia la célula reproductora femenina (el óvulo) la cual es fecundada. Durante 9 meses, el óvulo fecundado se desarrolla dentro de la madre y se convierte en un nuevo individuo, en una nueva vida.
Concepto de sexualidad: Es la capacidad de expresar sentimientos y emociones profundas como el amor que enriquece el espíritu y condiciona muchos aspectos del comportamiento afectivo del individuo.
La función sexual no es otra cosa que la integración armónica del sexo (netamente biológico) con la sexualidad (que se manifiesta mediante la actitud psicológica frente al sexo e implica, al mismo tiempo, la expresión de sentimientos).
Mientras la sexualidad se limita exclusivamente a los órganos genitales, es una respuesta instintiva y tiende a la repetición, la sensualidad abre una amplia gama de posibilidades que "junto con el despertar de la imaginación" logra innovadores efectos en quienes saben cómo utilizarla.
Algunas personas suelen atribuirle la sensualidad a la mujer y la sexualidad al hombre. Pero, la verdad es que ambos tienen una porción de cada una en su personalidad, tal como los dos comparten lo masculino y lo femenino en su ser. La combinación perfecta incluye sensualidad y sexualidad por igual, un lado sensible y dulce con un aspecto práctico y directo. De hecho, si la relación carece del aspecto sensual, pronto se llega a la monotonía y al consecuente aburrimiento.
Una mirada sugestiva, un suspirar al oído o una caricia en el lugar adecuado pueden decir más que mil palabras. Y, lo más importante, de esto es que conlleva la magia de iniciar un juego inagotable que invita a explorar las posibilidades de los cinco sentidos, sin limitarse específicamente al acto sexual.
La sensualidad, lejos de ser un instinto, es algo que se aprende , la mayoría de las veces, por imitación. Pero, para poder ser sensual necesitas estar en armonía con tu interior, tener confianza en ti misma y sentirte bien con tu forma de ser.
La sensualidad es una postura ante la vida es una forma de relacionarnos con los demás en todos los aspectos, no necesariamente buscando un encuentro sexual. Lo interesante es que cualquier persona puede ser sensual si se lo propone, lo único que necesita es tener su autoestima alta y saber expresarse a través de los sentidos de manera asertiva. Con estas dos herramientas provocarás reacciones en las personas que te rodean. Y los beneficios de ser notada son muchos: desde el gusto que puedan sentir las personas cuando están a tu lado, hasta la satisfacción de sentirte deseada por el simple hecho de saber cómo mirar o tocar a tu pareja.
Una persona sensual es aquella que provoca atracción o reacción en los sentidos de otra. Pero, para cautivar a tu pareja no sólo es necesario que sepas utilizar tus sentidos, también debes tener en cuenta otros aspectos de tu persona que conforman el concepto de sensualidad: tu forma de ser, de vestirte, hablar y moverte.
1. Tu forma de ser denota quién eres realmente y de dónde provienes. Es importante que aprendas a conocerte y logres confianza en ti misma para llegar a ser una persona sensual.
2. A través de tu vestimenta las personas juzgan tus gustos y preferencias. Pueden definir rasgos de tu persona y, en algunos casos, hasta tu profesión. Es importante que poseas un estilo propio y no te esfuerces en "producir" uno determinado para agradar: lo más seguro es que termines por sentirte incómoda y los demás lo noten.
3. Aquello de que "por la boca muere el pez" suele ser bastante cierto. A través de tus palabras y tono de voz indicas datos adicionales que pueden ir desde tu estado de ánimo hasta tu nivel cultural. Recuerda que ser educada, culta y sofisticada son atributos de una persona sensual. Otra cosa que debes tener en cuenta es la modulación y dicción: por lo general, las personas que hablan muy duro o rápido suelen provocar tensión en quienes las rodean.
4. Saberse mover es todo un arte. Si tus gestos son bruscos y secos, seguramente inspirarás más apatía y torpeza que amor. No olvides que tu imagen exterior es lo primero que la gente ve y que no importa cuán interesante sea tu manera de ser, lo que digas o tu forma de vestir: si no combinas este conjunto de cosas con los gestos adecuados, nunca despertarás la curiosidad en los demás.
La sensualidad emana a través de los sentidos y saber cómo explotar su potencial es importante para revitalizar el deseo de tu pareja. Si quieres volverlo loco, es importante que tengas en cuenta lo siguiente:
1. Olfato: el olor natural de una persona puede desencadenar un vivo deseo en su pareja y además define la esencia de cada persona, pero es importante tener en cuenta que los olores fuertes no producen una respuesta positiva en la mayoría de las personas.
2. Oído: hay muchos sonidos que tienen un carácter extremadamente erótico: los gemidos, jadeos e incluso el sonido que produce un beso puede ser suficiente para excitar a tu pareja.
3. Vista: a través de la mirada se pueden expresar todas las emociones posibles y producirlas también, por lo que saber qué efectos producen en las personas es muy importante para la sensualidad.
4. Tacto: a través del tacto exploras el cuerpo de tu pareja y encuentras zonas específicas en las que una determinada caricia puede producir una respuesta inmediata.
5. Gusto: besar es uno de los placeres más grandes de la vida en pareja. El intercambio de afecto que produce un beso es determinante para poner alerta a los otros sentidos. También debes prestar especial atención a tu higiene bucal: una boca mal cuidada o el mal aliento arruinan lo que los demás sentidos logran.
Tanto mujeres como hombres pueden explotar su sensualidad. Sin embargo, muchas personas tienden a asociar el comportamiento con el género femenino exclusivamente. Lo ideal es que el hombre sepa que ser sensual no implica afeminamiento. Si bien la sensualidad femenina es más delicada, evidente y aceptada socialmente, el hombre posee su propia forma de expresarla: ser viril, galante, caballeroso y educado son algunas de las características que todo hombre sensual debe poseer.
Además, la sensualidad masculina viene dada por una confianza bastante grande en sí mismo que le permita expresarse con soltura y sentirse bien con su forma de ser.
Contra la monotonía
La sensualidad debe estar estrechamente ligada a la sexualidad cuando de vida en pareja se trata. Algunas parejas sienten que la cotidianidad del "matrimonio" mata la magia de las relaciones sexuales, pero los verdaderos culpables de dejar que la chispa se extinga son las personas que llevan esa relación. No cabe duda de que con el matrimonio cambia la relación sexual. Es posible que se convierta en algo monótono, pero precisamente por eso se debe prestar especial atención a la estimulación de la sensualidad para, a partir de ahí, recuperar la sexualidad. La sensualidad tiende a la innovación, despierta la curiosidad y la imaginación debido a que no es tan limitativa como la sexualidad.
SADOMASOQUISMO: PROFUNDA ALTERACIÓN PSICOSEXUAL
Erich Fromm cita un fenómeno sádico muy esclarecedor: es el que encontramos en el síndrome de violación y saqueo de los soldados de una ciudad conquistada, con permiso expreso o tácito; no se escapa nada al paso de su acción agresiva, ya sean personas de cualquier edad y sexo, animales, objetos, viviendas, etc. Cesa sólo por orden imperativa del Mando Superior.
El sadomasoquismo, es una exploración erótica del dolor o "sexo radical"; ha llegado a institucionalizarse en la sociedad moderna; no busca en su voluntad una finalidad procreativa.
Otras desviaciones sexuales, según las circunstancias, en la opinión de psicólogos, médicos y sociólogos, pueden no ser enteramente patológicas; pero las manifestaciones del sadismo y masoquismo siempre están dentro de lo anormal, perverso, con desórdenes psicológicos graves.
El placer sexual se deriva del dolor provocado activamente por el sádico o sufrido pasivamente por el masoquista: apaleados, flagelados, encadenados, esposados, destratados, insultados, vejados, semiahorcados, etc., según el concepto ortodoxo. Habitualmente, se dan juntas ambas aberraciones en una misma persona. En el sadomasoquismo, las formas graves pueden derivar en severas injurias físicas y culminar con la muerte, algunas veces, por acción traumática directa; otras, en forma refinada, indirecta, inducida por actividad psicológica.
Krafft Ebing considera: que el impulso patológico del sadomasoquismo es el deseo de dominar y humillar a la otra persona y esclavizarla física o psíquicamente, haciéndola dependiente.
Freud lo conceptúa: como una neurosis severa y considera que el masoquismo nace del sadismo vuelto contra la propia persona, bajo la influencia del sentimiento de culpa oculto en el inconsciente. Freud nos habla del sadomasoquismo moral y menciono con énfasis el más sutil, subliminar y tenue: el intelectual, psicológico, incorporal, pero tan agraviante o más que el físico, pues hace estragos en los sentimientos nobles y en la moral, que son agredidos.
H. Tudicus nos refiere: una señora que desde muy joven padecía de un tenue sadomasoquismo incorporal con sus familiares y relaciones amorosas, paulatinamente se hizo una neurosis severa sadomasoquista integral con algunos rasgos de refinamiento intelectual, que le servía para causar ingeniosos enredos y enemistades entre compañeros, esposo, familiares y personas de bien. Por otro lado nos relata otro caso: un novio, cuando faltaban dos días para su casamiento con una distinguida señorita, pasa en su coche por la puerta de su prometida con una mujer de vida airosa, provocando una agresión que rebotó en su propia persona.
El nombre sadismo deriva del Marqués de Sade (1774-1814), escritor francés que trató ampliamente la crueldad como medio de obtener gratificación sexual. El masoquismo es un estado en que la persona experimenta placer sexual cuando se la humilla o causa daño. Recibe el nombre del novelista austríaco Von Sacher-Masoch (1836-1905), pero los antecedentes primarios de ambos vienen de la prehistoria.
Esta perturbación sadomasoquista se da en todas las escalas sociales: es común en directivos, empresarios, ejecutivos, personas de mando, políticos, magistrados, banqueros, etc. (de ambos sexos), como una manera de descargar sus tensiones y su estrés.
En los actos sádicos, el actor busca reforzar su autoestima, muchas veces venida a menos por su propio carácter disconforme e interiormente conflictivo.
Para Alex Confort, el sadomasoquismo se expresa muchas veces en su forma atenuada físicamente: por fantasías, como juego amoroso simbólico, gentil y aparentemente cariñoso, explicativo y justificativo; pero siempre, infringiendo dolor, sufrimiento, impotencia y dominio de manera sublimar, que el receptor percibe en forma subconsciente y a veces con fascinación y alegría; pero siempre, contrario al amor y al respeto. Hay una inhibición de la capacidad de amar y existe intención de destrucción de la persona.
Erick Fromm afirma: Es el afán del poder total, de dominio absoluto sobre todo ser, aún ocasionalmente, con cierto grado de benevolencia y comprensión, revelándose el sadomasoquismo atenuado como una actitud socialmente aceptable y de fácil justificación; aunque siempre es falso, mentiroso y no desea en forma inconsciente la descendencia.
L. Newes relata casos que se dan habitualmente; por ejemplo, mujer soltera, culta, que durante años manifestó siempre su más íntimo y sublime deseo como "desiderátum vital" de tener descendencia con su "amada pareja", una vez embarazada, con la alegría de su novio, hace en forma unilateral la eliminación del fruto de la concepción.
Al sadomasoquismo se lo entiende comúnmente como un impulso parcial, esencialmente de carácter sexual; pero es algo mucho más profundo y amplio.
Es una forma de ser y actuar, una manera diferente de vivir y proceder con los demás, como lo cita Newes: dama madura, ejecutiva, con muchas facetas de inteligencia , compartía parte de su trabajo con su esposo, pero se recreaba con los compañeros, creando expectativas; aquel, menoscabado, se retiró y abandonó esa actividad. También recibía de visita en su hogar a un "amigo" en común al que le hizo una escena amorosa, frente a la mirada de su marido, persona de nobleza, honor , saber y repleto de magnanimidad.
El fin de todo empeño sadomasoquista es el dominio absoluto, la omnipotencia sobre todos; es la mutilación de las funciones esenciales del cuerpo y del espíritu. Es una aberración psicológica y pérdida de la autoestima, solamente reversible con una fuerte autocrítica y una psicoterapia profunda, ayudada por una poderosa voluntad en acción. Siguiendo el principio de Freud: Lo que era "ello" debe hacerse "yo".
Por Luis Sifuentes
En su sentido estricto la palabra fetichismo viene de la antropología. A fines del siglo XIX era usada por los académicos para referirse a los pequeños dioses individuales que protegían a algunas etnias africanas, los cuales los acompañaban toda la vida.
Esta idea de tener un objeto idealizado fue llevada a la psicología y la sexología para designar un tipo de parafilia referida a la desviación de los deseos y las fantasías sexuales hacia objetos. Es decir el fetichista es alguien que enfoca su sexualidad en objetos más que en personas.
Una parafilia eminentemente masculina
"Un fetichista", dice el psicoanalista Moisés Lemlij, "es alguien que tiene intensas fantasías y deseos a partir del uso de objetos que son el centro de toda su atención, hasta el punto de que solo responde sexualmente si tiene el objeto deseado. A veces el objeto es más importante que la persona misma", dice el psicoterapeuta. "Entre Julia Roberts y un zapato de tacones altos, el fetichista elige el zapato", agrega el especialista. Otra característica del fetichismo es que es un parafilia eminentemente masculina.
La obsesión por un zapato
"El fetichismo se refiere a necesidades sexuales y fantasías con objetos exclusivas en hombres, pues raramente se da en mujeres. Entre los objetos típicos de un fetichista están las ropas de mujer, generalmente las prendas íntimas diminutas, y los zapatos taco aguja", dice Lemlij.
Si bien todos podemos tener un toque fetichista en nuestras relaciones (guardar cartas o atesorar algún objeto dado por el ser amado, por ejemplo), la diferencia es que un fetichista clínico es alguien que siente la necesidad excluyente y conminatoria por poseer los objetos de su adoración.
Diferencia física y de conducta que distingue a los organismos individuales, según las funciones que realizan en los procesos de reproducción. A través de esta diferencia, por la que existen machos y hembras, una especie puede combinar de forma constante su información genética y dar lugar a descendientes con genes distintos. Algunos de estos descendientes llegan a adaptarse mejor a las posibles variaciones del entorno.
El sexo está presente en todos los niveles de organización biológica, excepto en los virus. Ya en los niveles más simples, las bacterias intercambian un cromosoma sencillo y largo que pasa desde el macho (por analogía), o célula donante, a la hembra, o célula receptora. En grupos más avanzados, los seres multicelulares tienen órganos especializados (gónadas), que producen células sexuales (gametos). En el momento de la fecundación, la información genética se transfiere desde unos espermatozoides pequeños y móviles (gametos masculinos), a unos óvulos más grandes (gametos femeninos). Muchos organismos, entre los que se incluye a la mayoría de las plantas, muchos protozoos e invertebrados y algunos peces, poseen tanto gónadas masculinas como femeninas y se denominan hermafroditas (véase Hermafroditismo). Sin embargo, en los organismos hermafroditas es rara la autofecundación. Los órganos reproductores masculinos y femeninos suelen madurar en distintos momentos, que coincidan con la maduración de otros individuos, lo que hace posible una fecundación cruzada. Es frecuente en el mundo de los peces la sucesión de sexos en el mismo individuo pero de modo completo, es decir, el pez es totalmente macho o totalmente hembra según el momento de su vida.
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Conjunto de fenómenos emocionales y de conducta relacionados con el sexo, que marcan de forma decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo.
El concepto de sexualidad comprende tanto el impulso sexual, dirigido al goce inmediato y a la reproducción, como los diferentes aspectos de la relación psicológica con el propio cuerpo (sentirse hombre, mujer o ambos a la vez) y de las expectativas de rol social. En la vida cotidiana, la sexualidad cumple un papel muy destacado ya que, desde el punto de vista emotivo y de la relación entre las personas, va mucho más allá de la finalidad reproductiva y de las normas o sanciones que estipula la sociedad.
Además de la unión sexual y emocional entre personas de diferente sexo (véase Heterosexualidad), existen relaciones entre personas del mismo sexo (véase Homosexualidad) que, aunque tengan una larga tradición (ya existían en la antigua Grecia y en muchas otras culturas), han sido hasta ahora condenadas y discriminadas socialmente por influencias morales o religiosas.
Durante siglos se consideró que la sexualidad en los animales y en los hombres era básicamente de tipo instintivo (véase Instinto). En esta creencia se basaron las teorías para fijar las formas no naturales de la sexualidad, entre las que se incluían todas aquellas prácticas no dirigidas a la procreación. Hoy, sin embargo, sabemos que también algunos mamíferos muy desarrollados presentan un comportamiento sexual diferenciado, que incluye, además de formas de aparente homosexualidad, variantes de la masturbación y de la violación. La psicología moderna deduce, por tanto, que la sexualidad puede o debe ser aprendida. Los tabúes sociales o religiosos —aunque a veces han tenido su razón de ser en algunas culturas o periodos históricos, como en el caso del incesto— pueden condicionar considerablemente el desarrollo de una sexualidad sana desde el punto de vista psicológico.
El neurólogo Sigmund Freud postuló la primera teoría sobre el desarrollo sexual progresivo en el niño, con la que pretendía explicar también la construcción de una personalidad normal o anormal en el mismo. Según Freud, el desarrollo sexual se inicia con la fase oral, caracterizada porque el niño obtiene una máxima satisfacción al mamar, y continúa en la fase anal, en la que predominan los impulsos agresivos y sádicos. Después de una fase latente o de reposo, se inicia la tercera fase del desarrollo, la genital, con el interés centrado en los órganos sexuales (véase Aparato reproductor). La alteración de una de estas tres fases conduce, según la teoría de Freud, a la aparición de trastornos específicos sexuales o de la personalidad. Con el paso del tiempo, algunas de las tesis postuladas en su teoría del psicoanálisis han sido rechazadas, en especial sus teorías sobre la envidia del pene y sobre la vida sexual de la mujer.
A partir de la década de 1930, comenzó a realizarse la investigación sistemática de los fenómenos sexuales. Posteriormente, la sexología, rama interdisciplinar de la psicología, relacionada con la biología y la sociología, tuvo un gran auge al obtener, en algunos casos, el respaldo de la propia sociedad, principalmente durante los movimientos de liberación sexual de finales de la década de 1960 y principios de la de 1970. Los primeros estudios científicos sobre el comportamiento sexual se deben a Alfred Charles Kinsey y a sus colaboradores. En ellos pudo observarse que existen grandes diferencias entre el comportamiento deseable exigido socialmente y el comportamiento real. Asimismo, se observó que no existe una clara separación entre el comportamiento heterosexual y el homosexual ya que, según encuestas de esa época, el 10% de las mujeres y el 28% de los hombres admitían tener comportamientos homosexuales y un 37% de los hombres estar interesados en la homosexualidad. En la década de 1960, William H. Masters y Virginia E. Johnson investigaron por primera vez en un laboratorio los procesos biológicos de la sexualidad, elaborando el famoso "Informe de Masters y Johnson".
Actualmente, en el límite de las formas ampliamente aceptadas de comportamiento sexual se encuentran las llamadas perversiones. La evolución en los usos y costumbres y el ensanchamiento del margen de tolerancia ha hecho que conductas consideradas tradicionalmente perversas se admitan como válidas en el marco de los derechos a una sexualidad libre. Sólo en los casos de malestar o de conflicto del propio individuo con sus tendencias, o en aquellos en los que se pone en riesgo la integridad física y moral de terceros, se impone la necesidad de tratamiento psicoterapéutico. La sexualidad, en definitiva, no debe apartarse de dos principios fundamentales: el mutuo consentimiento y la superación de la autocensura, para que cada individuo se acepte a sí mismo, aunque ello exija a veces lograr el difícil equilibrio entre las inclinaciones individuales y ciertos prejuicios y atavismos sociales.
El sado masoquismo
Se define como fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican el hecho (real, no simulado) de ser humillado, pegado, atado o cualquier otra forma de sufrimiento.
José Thomas Milano Hernández
Noticia
LA HOMOSEXUALIDAD REGRESA A SODOMA
Por Gary Gibbs
Hace algunos años, lo que debía ser una bendición para la Iglesia Bautista de Hamilton Square en el estado de California USA, se convirtió en una horrible pesadilla. Lo que ocurrió esa noche nos recuerda algo que tomó lugar en la antigua ciudad de Sodoma la noche antes de su destrucción. Todo comenzó en San Francisco California, cuando el Pastor Lou Sheldon, fundador de la Coalición de Valores Tradicionales, fue invitado a esa iglesia para que hablara sobre el tema de la homosexualidad. Los activistas homosexuales se enteraron del asunto y pasaron la voz al periódico San Francisco Press. El reportero del San Francisco Press asignado a esa área respondió inmediatamente publicando un artículo en la portada, y usando un lenguaje que tenía como propósito encender el ánimo de la comunidad homosexual de San Francisco, California.
Tan pronto como el artículo salió, comenzó una avalancha de llamadas telefónicas a la iglesia de parte de los homosexuales demandando que suspendieran la reunión, y que bajo ninguna circunstancia se permitiera que el pastor Lou Sheldon hablara a la iglesia sobre la homosexualidad. Aun así, los planes para la charla siguieron adelante.
Por fin llegó el día de la conferencia, pero poco antes de que ésta comenzara, todos los predios de la iglesia fueron invadidos por cientos de lesbianas y homosexuales en una protesta contra la iglesia.
Alarmado por la situación, David Innes, el pastor de la iglesia llamó a la policía pidiendo ayuda, pero lo que le dijeron lo dejó con la boca abierta y no lo podía creer pues le dijeron: Esto es San Francisco, ¿qué esperabas? Los revoltosos homosexuales trataban de impedir que la gente entrara a la iglesia.
Los activistas homosexuales le bloquearon la entrada a la iglesia a un pastor llamado Charles McIlhenny, y los insultaban mientras el pastor y su esposa se esforzaban por entrar al templo. Uno de los revoltosos tomó a la señora del pastor McIlhenny por la cintura y la levantó en el aire para impedirle entrar a la iglesia. Ella levantó sus brazos y suplicó ayuda a un policía que estaba cerca, pero éste la ignoró. Su hijo le rogó a la policía que ayudara a su mamá, pero la policía, no pudo o no quiso controlar la situación. Mientras este pastor y su familia se acercaban a la puerta principal de la iglesia, fueron atacados con piedras e insultados una vez más. Los homosexuales quitaron la bandera cristiana de la iglesia y pusieron en su lugar la bandera de los homosexuales, (Gay Flag). Cuando el custodio de la iglesia intervino para impedirlo fue atacado con huevos. Uno de los revoltosos arrebató a una niña de seis años de los brazos de su madre y comenzó a interrogarla, mientras ésta lloraba sin consuelo muy asustada.
Después de toda esa conmoción los homosexuales se acostaron en el medio de las calles de la intersección Gary y Franklin impidiendo todo el tráfico. Una mujer se quitó la blusa y exhibió sus pechos a los miembros de la iglesia que ya iban de camino a sus casas mientras continuaban insultándolos y diciéndoles: Dennos sus hijitos. Un niñito de 8 años llorando histéricamente y muy asustado decía a su mamá: Ellos me quieren a mí, sí, es a mí a quien ellos quieren. Lo extraño de todo esto es que a pesar de toda esa conmoción, la policía no arrestó ni a uno de los invasores. Es muy difícil creer que todo esto ocurra aquí en los Estados Unidos de Norte América, y en pleno siglo 21. Si este fuera un caso aislado tal vez nos consolaría, pero la verdad del caso es que no lo es. En Costa Mesa California, los miembros de la Calvary Chapel también se encontraron con una situación similar a la de los Bautistas de Hamilton Square, en San Francisco. Molestos por la posición de la iglesia con relación a la comunidad homosexual del condado Orange, los militantes homosexuales invadieron la iglesia durante el servicio del domingo. Llenando los pasillos gritaban y se acariciaban entre si en forma muy vergonzosa frente a la congregación. Otro caso ocurrió en Atlanta Georgia durante un desayuno de la Primera Iglesia Bautista de Atlanta. Esa mañana un grupo homosexuales se infiltró en la reunión para hacer una protesta contra la iglesia. Arrojaron miles de condones (preservativos) en medio de los allí reunidos, mientras cantaban: El sexo seguro salva vidas. Allí tampoco se efectuó ningún arresto, a pesar de que la policía tuvo que expulsar a los invasores de la propiedad de la iglesia. Como cristianos no debemos sorprendernos de estos acontecimientos pues Jesús dijo que todo esto pasaría poco antes del fin del mundo. Lucas 17:28-30.
Lo cierto es que nuestro mundo ha llegado al tiempo predicho por Jesús, o sea, nuestro mundo se ha convertido en la Sodoma moderna. Veamos cómo nuestra sociedad cumple al pie de la letra esa profecía de Jesús. Sodoma estaba localizada en un valle muy fértil cerca de donde ahora está el mar muerto. Un sobrino de Abraham llamado Lot, que vivía en Sodoma, sabía muy bien de las atrocidades de que eran capaces los habitantes de Sodoma. Por eso todas las tardes al anochecer se sentaba a la entrada principal de la ciudad para ofrecerle a los transeúntes su hogar para pasar la noche. Un día en que Lot estaba muy vigilante como de costumbre por si algún viajero precisaba de su hogar, vio dos hombres que se acercaban al portón de la ciudad. Se veían muy cansados, y lo más probable era que se quedarían esa noche en Sodoma. Lot se apresuró para ir a su encuentro, darle la bienvenida y ofrecerles su casa. Pero los viajeros no querían aceptar su invitación. Ante tanta insistencia aceptaron la invitación de Lot y se fueron con él.
Esa noche mientras estaban reunidos en el comedor para cenar, el ruido de una fuerte conmoción en la calle llamó su atención. El ruido y los gritos indicaban que una enorme turba se acercaba. La turba se fue acercando más y más, hasta que finalmente se detuvo frente a la puerta de la casa de Lot. De pronto comenzaron a tocar a la puerta brusca e insistentemente logrando que tanto Lot como su familia e invitados se pusieran algo nerviosos. Lot fue y abrió la puerta cerrándola tras de sí inmediatamente. Lo que vio frente a su puerta no era bonito, pues su casa estaba rodeada por todos los homosexuales que vivían en Sodoma. El se dio cuenta enseguida lo que aquellos hombres perseguían. Habían venido a su casa para abusar (violar) a sus invitados. De pronto un grito fortísimo surgió de entre el populacho diciendo: ¿Dónde están los hombres que vinieron a tu casa esta noche? Traedlos donde nosotros para hacerlos nuestros. Génesis 19:5.
Lot trató inútilmente de persuadirlos para que no hicieran tal mal, hasta el punto de ofrecerles sus dos hijas señoritas. Tengo dos hijas señoritas, dijo Lot. Hagan con ellas lo que quieran, pero por favor no les causen ningún daño a esos hombres, pues están amparados bajo mi techo. Génesis 19:7,8. Por más que Lot les suplicó no logró nada de ellos, pues estaban resueltos a todo con tal de conseguir sus vergonzosos objetivos. Sus malsanos deseos los habían conducido a una insaciable necesidad de sodomismo. Ellos le dijeron a Lot: Quítate de aquí; y añadieron: Este Lot vino como arrimado, y ¿ahora quiere hacerse juez? Y le dijeron a Lot: Si no te quitas del medio te haremos más mal a ti que a ellos, y se acercaron para agredirlo y romper la puerta. Pero en ese mismo instante, la puerta que Lot había cerrado tras de sí para que sus invitados no se enteraran de la situación se abrió súbitamente, y una mano poderosa tomó a Lot y lo metió en la casa. La feroz turba continúo golpeando la puerta para entrar a la casa a pesar de que habían quedado ciegos. La esposa de Lot y sus dos hijas estaban aterradas en una esquina de la casa protegiéndose entre sí. Entre los gritos de la calle y el llanto de su familia, Lot no podía entender claramente lo que sus invitados le estaban diciendo. ¿Están ellos diciendo que son ángeles? Se preguntaba Lot. Sí, tienen que ser ángeles se decía a sí mismo, pues de otra manera ¿Cómo se explicaba el hecho de que ellos le rescataran de una muerte segura a manos de aquellos facinerosos? Ahora Lot lo comprendía todo. Si, quienes le salvaron de la muerte eran ángeles con apariencia de hombres. Y ellos acababan de revelarle que estaban allí con la misión de destruir a aquella malvada ciudad.
Al otro día en la mañana Lot a penas tuvo tiempo de escapar con su esposa, y tan pronto como él salió de Sodoma, Dios hizo llover fuego y azufre del cielo y destruyó aquella corrupta ciudad. La Biblia dice que Dios destruyó a Sodoma “PORQUE SU PECADO ERA GRAVE” Génesis 18:20. Nota: Vemos que el pecado de la homosexualidad es muy grave ante los ojos de Dios, aunque miles de personas hoy día y aun ministros no lo vean de esa manera. El pecado de la homosexualidad que caracterizó a Sodoma, lloraba ante los ojos de Dios y demandaba justicia divina. Sodoma fue totalmente destruida dejando solamente el legado de su nombre para describir la razón por la cual fue destruida, o sea, por la práctica de la “SODOMIA” Sin lugar a dudas el fin de Sodoma muestra claramente cómo Dios juzga la homosexualidad. Aún así hay hoy día algunos cristianos que la aprueban. Por ejemplo: La Iglesia Evangélica Luterana de América o (ELCA) por sus siglas en inglés, en su documento de diciembre de 1991 titulado “La sexualidad Humana y la fe Cristiana dice: Al pronunciar nuestro juicio sobre la actividad sexual entre dos personas del mismo sexo, tenemos que distinguir entre los tiempos bíblicos y los nuestros.
Más aún, la ELCA exhorta a sus miembros a que evalúen los prejuicios contra los homosexuales insistiendo que: “Lo que nosotros encontramos personalmente ofensivo, no es necesariamente pecaminoso”. En el documento del mes de Octubre de 1993 y en el artículo “La Iglesia y la Sexualidad Humana ellos dicen: Muchos luteranos han tomado literalmente la posición bíblica con relación a la homosexualidad, pero la Task Force, (comité consejero de ELCA), exhorta a los luteranos a evaluar tal actitud. La ELCA argumenta que hay textos bíblicos que al ser interpretados correctamente apoyan y aún consideran una bendición la unión de dos personas del mismo sexo. Ellos enfatizan la declaración bíblica que dice: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”
Veamos otro ejemplo de los cristianos que aprueban la homosexualidad: Unos setenta obispos de la Iglesia Episcopal firmaron recientemente una declaración que dice: “Creemos que algunos de nosotros hemos sido creados Heterosexuales, y algunos de nosotros hemos sido creados Homosexuales. “Creemos que la homosexualidad y la heterosexualidad son moralmente neutrales”. La diócesis de Washington D.C. aprobó oficialmente el documento y declaró que los homosexuales que vivan juntos en una relación monógama deben ser respetados y honrados. La Iglesia Metodista Unida, también ha organizado grupos especiales y panelistas para determinar si la homosexualidad es pecado o no. Aunque las recomendaciones que se hicieron para que la iglesia suavizara un poco sus puntos de vista sobre la homosexualidad fueron rechazadas, en 1991 el panel estuvo de acuerdo en que las referencias bíblicas sobre las prácticas sexuales no se deben ver como vigentes por el sólo hecho de que estén en la Biblia. Probablemente la iglesia que más se ha apartado de la Biblia con relación a este tema es la Iglesia Unida de Cristo. (Christ United Church). Ellos permiten que homosexuales sean ordenados al ministerio. A pesar de toda la retórica a favor de la homosexualidad, la Biblia la clasifica como PECADO. Vea 1 Corintios 6:9,10. Aunque suene un poco fuerte y hasta ofensivo para muchos, notemos que en este mensaje Dios no está señalando solamente a los homosexuales.
Note que en esa lista de pecados hay otros mencionados además de la homosexualidad. De hecho, el primero y el tercero en la lista están dirigidos a los heterosexuales. Hay otros textos que mencionan a los homosexuales. Que un hombre tenga relaciones sexuales con otro hombre es específicamente condenado por el Señor. Levítico 18:22. Pablo dice que los que practican tales cosas merecen la muerte. Romanos 1:32. Juan, el vidente de Patmos, vio a los inmorales sexuales en el fuego del infierno y dice: Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y los hechiceros, los idolatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de fuego y azufre, que es la muerte segunda. Apocalipsis 21:8. Nota: Como grupo, los homosexuales son indiscutiblemente inmorales sexuales.
No únicamente la práctica de la homosexualidad es en sí es un acto inmoral, sino que en una encuesta hecha entre homosexuales se descubrió que el 43 por ciento de los encuestados estimaron haber tenido relaciones sexuales con más de 500 compañeros. Un 28 por ciento admitió haber tenido relaciones íntimas con unos mil compañeros. Y un 79 por ciento dijo que más de la mitad de sus compañeros de orgías eran totalmente extraños. Más aún, dos investigadores sobre la homosexualidad escribieron en su reporte que un 73 por ciento de los homosexuales encuestados admitió que muchos de sus compañeros de cama eran jovencitos de 16 años, y aún menores. Sin embargo, a pesar de todas estas declaraciones y reportes hay muchísimas personas que no aceptan lo que Dios dice sobre la homosexualidad y la defienden aunque se vayan en contra de la Palabra de Dios.
Las personas que se molestan ante las declaraciones bíblicas sobre la homosexualidad, expresan el mismo sentimiento que expresaron los sodomitas cuando Lot dijo que la homosexualidad era un grave pecado. Los sodomitas decían: ¿Qué se ha creído éste Lot? Llegó aquí como un arrimado y ahora se cree que es el juez. Génesis 19:9. Nota: Los cristianos que declaran la verdad sobre la homosexualidad no están actuando como jueces, sino declarando lo que el Máximo Juez del universo ha dicho. Dios ama a los homosexuales, pero no aprueba su estilo de vida. Aunque la homosexualidad es definitivamente un grave pecado, recordemos que no es imperdonable. La gracia de Dios es poderosamente suficiente para darle la victoria al hombre sobre cualquier tentación, ya sea sexual o de cualquier otra índole. Recordemos, hay una gran diferencia entre tentación y pecado. La tentación es deseo, el pecado es cuando el deseo es acariciado en la mente, o se lleva a la acción. Por lo tanto, una persona puede ser tentada por la homosexualidad pero puede rechazar esa tentación y no pecar. La tentación no es pecado, sino cuando cedemos a la tentación. Vea Santiago 1:14,15. Más aún, una persona puede haber vivido toda su vida como homosexual, pero si se arrepiente puede alcanzar la victoria y la salvación en Cristo Jesús Señor nuestro. Ese fue el caso de algunos miembros de la iglesia primitiva, pues la Biblia dice: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se equivoquen, porque ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto eran algunos de ustedes, pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, y ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de Dios. Vea 1 Corintios 6:9-11.
Lo importante es que Jesús tiene poder para librarnos de cualquier tentación y pecado. 1 Juan 1:9; 2:1; Juan 1:29; Mateo 1:21,22; Isaías 45:22; Mateo 11:28,29. Dios no odia a los homosexuales, pues él no odia nadie, pero sí aborrece el pecado. Dios detesta ver como el pecado degrada, deprime, victimiza y destruye al pecador. Así como Dios no odia a los homosexuales, los cristianos tampoco debemos odiarlos ni despreciarlos. No todos los homosexuales son activistas militantes. Muchos de ellos son personas muy agradables que tienen muchas y admirables cualidades. El cristiano jamás debería tratar a los homosexuales con violencia y desprecio. La forma como Cristo actuó con la mujer que fue sorprendida en adulterio, es el mejor modelo a seguir por los cristianos. Mientras sus acusadores esperaban listos para apedrearla, Jesús declaró que la solución no era matarla. En vez de condenarla, él le extendió su amor, perdón y poder para cambiar de vida diciéndole: Vete y no peques más. Juan 8:11.
Hoy día en pleno siglo 21, todavía el amante Salvador sigue activo a favor de los pecadores. Para corroborar lo que decimos sólo tendríamos que preguntarle a Jami Breedlove. Ella fue lesbiana por más de doce años, pero hoy día está felizmente casada y tiene dos niños. ¿Qué fue lo que cambió su vida? Ella dice que fue su amigo de infancia Ben, quien le mostró el incondicional amor de Dios. Ella dice: El sabía que yo era lesbiana, por lo que yo me preguntaba: ¿Por qué un hombre como Ben querrá siquiera mirar a una mujer como yo? Pero Ben me dijo: Quiero alcanzarte con el mismo amor que Dios tiene por mí. Jami dice que Ben le dijo: Yo me preocupo por ti y quiero ser tu amigo. Cuando vi que el amor de Ben era incondicional, comencé a enamorarme de él. Miré profundamente en mi corazón, y comprendí que había vivido una vida llena de pecado. Quería romper con ese pecado, así que me arrepentí y le supliqué al Señor que sanara mi alma.
Es el amor lo que convence a los conversos y los transforma. El amar al pecador sin aprobar su pecado, es el secreto del poder de Dios para cambiar vidas. Vera Plechash, también descubrió el poder Salvador de Jesucristo. Vera había sido lesbiana por cinco años cuando conoció a una chica cristiana llamada Jeannette. Vera dice que Jeannette sabía que ella era lesbiana, pero aún así le ofreció su cariño y amistad. La invitaba a la iglesia, a todas las reuniones familiares, y aún a los funerales. Esto hizo que Vera poco a poco le diera su corazón a Jesús, y hoy día se goza en el Señor. Creo que hay muchos homosexuales que están buscando a Dios desesperadamente, pero muchas veces ellos no pueden ver a Jesús en los seguidores del Señor. Juan 13:35 dice: En esto conocerán todos que ustedes son mis seguidores, si tienen amor los unos por los otros. Vera nos dice: Ese toque personal que funcionó conmigo, yo se que también puede funcionar con otros homosexuales y traerlos a los pies del Redentor Jesús.
ENCUESTA DE LA SEXUALIDAD:
A) SI
B) NO
C) NO SE
2. Disfrutas tu sexualidad?
A) SI
B)NO
C)NO SE
3. HAS ASISTIDO A PLATICAS DE SEXUALIDAD?
A) SI
B)NO
C)NO SE
4. TE CONSIDERAS INFORMADO DE SEXUALIDAD?
A) SI
B) NO
C) NO SE
5. ESTAS SEGURO DE TU SEXUALIDAD?
A) SI
B)NO
C) NO SE
INTERPRETACIòN
En las graficas se muestran los resultados de las encuenstas realizadas enlas cuales se muetsra que de la muestra encuestada esta sseguro de su sexualidad, asi como tambien se logra ver que la gran mayoria esta informada, mas sin embargo seria bueno que fueran mas personas de las que arrojan los resultados.
CONCLUSIòN
En conclusion podemos concluir diciendo que la sexualidad es una parte importante en la vida de cada uno. Y porque es de cada uno es importante que cada uno de nosotros se concientice en tomar las deciciones correctas asi como los cuidados necesarios para no salir perjudicado en cuanto a la salud asi como tambien en los sentimientos.
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